¿Qué le está pasando al mundo? Durante décadas se nos prometió un futuro mejor. Se nos animó a estudiar, a formarnos, a cooperar, a respetar al prójimo y a confiar en el conocimiento como herramienta para avanzar como sociedad. Se nos enseñó a reciclar, a no ensuciar, a consumir con responsabilidad y a cuidar un planeta que sabíamos finito. Y, sin embargo, hoy vemos triunfar discursos vacíos, líderes que hablan de lo que no saben, que desprecian la evidencia científica y que no dudan en pisotear a otros para mantener o exhibir poder. Vivimos en un clima cada vez más …
¿Qué le está pasando al mundo? Durante décadas se nos prometió un futuro mejor. Se nos animó a estudiar, a formarnos, a cooperar, a respetar al prójimo y a confiar en el conocimiento como herramienta para avanzar como sociedad. Se nos enseñó a reciclar, a no ensuciar, a consumir con responsabilidad y a cuidar un planeta que sabíamos finito. Y, sin embargo, hoy vemos triunfar discursos vacíos, líderes que hablan de lo que no saben, que desprecian la evidencia científica y que no dudan en pisotear a otros para mantener o exhibir poder. Vivimos en un clima cada vez más inestable mientras los alquileres suben, la precariedad se normaliza y la desigualdad se agranda. ¿Es que el mundo se ha vuelto loco?
A lo largo de la historia de la vida en la Tierra, millones de especies han aparecido y desaparecido. Grandes crisis biológicas han remodelado el planeta una y otra vez. Pero quizá esta vez no haga falta un asteroide como el que acabó con la mayoría de los dinosaurios. Quizá no necesitamos un cataclismo externo.
¿Y si nuestro meteorito somos nosotros mismos? ¿Y si hemos creado, alimentado y normalizado nuestros propios jinetes del Apocalipsis?